Alarmas en Verín
Verín es la capital del valle de Monterrei y la villa más importante del sur de la provincia, a un paso de la frontera portuguesa y de Chaves, con la que forma una eurociudad. Es un municipio de contrastes: pisos en el casco urbano, casas de emigrantes de dos plantas con bajo y garaje en las parroquias del valle, y un buen número de negocios que viven de la comarca entera, desde el comercio y la hostelería del centro hasta las bodegas de la denominación Monterrei y las empresas del polígono de Pazos. El paso constante de la A-52 y de la carretera a Portugal hace que la villa esté muy transitada por gente que no es de aquí.
En Verín instalamos alarma para pisos del centro, para casas de aldea que se abren en el entroido y en agosto, y para locales que cierran de noche con género y caja dentro. La central se comunica por 4G donde la fibra no llega, y el técnico de la zona instala en 24-48 h. Los mismos detectores con cámara sirven para una tienda de la villa que para una casa del valle con finca, y la CRA verifica cualquier salto antes de avisar a la Policía.
Alarmas en O Barco de Valdeorras
O Barco es la capital de Valdeorras y el centro de servicios de todo el oriente ourensano: hospital comarcal, estación de tren, comercio, hostelería y las empresas de la pizarra, que mueven camiones y maquinaria por la N-120 a todas horas. El casco urbano se organiza a lo largo del Sil, con pisos en las calles que dan al Malecón y bloques más recientes en la zona de expansión, mientras que al otro lado del río, en Viloira y en las parroquias del valle, abundan las casas unifamiliares con viñedo y las viviendas que la emigración levantó en los años setenta.
Trabajamos con las naves y almacenes de las pizarreras y del transporte, que guardan maquinaria de valor en recintos apartados y necesitan verificación por vídeo y aviso a la Policía; con los pisos del centro, y con las casas de aldea que se quedan vacías buena parte del año. Por la distancia a Ourense, aquí el técnico y el comercial son de la comarca de Valdeorras, no vienen de la capital, y la instalación se mantiene en 24-48 h.
Alarmas en O Carballiño
O Carballiño vive dos vidas: la de la villa de servicios que atiende a toda la comarca durante el año, con su comercio, sus pisos y sus ferias, y la del agosto en que vuelven miles de emigrantes y la población se dispara con la Festa do Pulpo, el balneario y el parque del Arenteiro llenos. Eso significa cientos de viviendas, tanto pisos como casas en Partovia y en las demás parroquias, que pasan diez meses cerradas y dos con toda la familia dentro. Un perfil de casa vacía que interesa a quien busca una vivienda sin vigilancia.
La alarma que instalamos en O Carballiño está pensada exactamente para eso: detectores con cámara que el dueño consulta desde Suiza, Barcelona o Vigo con la app, batería para los cortes de luz de invierno, comunicación 4G para las casas sin fibra y una CRA que avisa a la Policía si hay una intrusión verificada. Para los negocios de la villa, restaurantes, pulperías y tiendas, añadimos el botón SOS y la verificación por audio.
Alarmas en Xinzo de Limia
Xinzo es la capital de A Limia, la comarca llana de la patata, atravesada por la A-52 y con un casco urbano de pisos, casas adosadas y negocios de servicios para toda la comarca: maquinaria agrícola, almacenes, talleres, supermercados y el comercio de la calle principal. Alrededor, en las aldeas de la antigua Lagoa de Antela, hay casas de labranza rehabilitadas, naves de aperos y explotaciones que dejan maquinaria de mucho valor a la vista y, con frecuencia, bastante lejos de la vivienda más cercana.
En Xinzo instalamos alarmas para viviendas del centro, para casas de aldea con finca y para naves y almacenes agrícolas donde el detector de exterior y la cámara son la clave: la CRA ve quién entra en la nave a las dos de la madrugada y avisa a la Policía sin que haga falta que el propietario se levante a comprobarlo. En invierno, cuando la niebla y las heladas vacían las calles, la alarma sigue conectada por 4G aunque falle la luz.
Alarmas en Allariz
Allariz es una de las villas mejor conservadas de Galicia: conjunto histórico junto al río Arnoia, casas de piedra rehabilitadas con mucho gusto, turismo de fin de semana durante todo el año, tiendas de outlet que atraen compradores de toda la provincia y del norte de Portugal, y un pueblo que cuida su imagen. Esa mezcla genera dos tipos de vivienda muy claros: la casa del casco antiguo que se ha convertido en segunda residencia o en alojamiento turístico, y el chalet o adosado de las zonas nuevas donde vive quien trabaja en Ourense, a veinte minutos por la A-52.
Para las casas de piedra del casco, el técnico adapta la instalación al muro grueso y a la falta de fibra en algunas calles, y la app permite al propietario que vive en Vigo o en Madrid vigilar su casa entre visita y visita. Para las tiendas del outlet, los restaurantes y los alojamientos del centro o de Santa Mariña de Augas Santas, la alarma con verificación por vídeo protege el género y la caja fuera de horario.
Alarmas en Celanova
Celanova gira en torno al monasterio de San Salvador y a la Praza Maior, con un casco urbano de pisos y casas de dos plantas y una comarca, la Terra de Celanova, de aldeas de piedra a un paso de Portugal, con Vilanova dos Infantes como ejemplo de conjunto rehabilitado. Es una zona de emigración histórica: muchísimas casas se levantaron con dinero ganado fuera y hoy están cerradas casi todo el año, cuidadas por un vecino o un familiar que pasa de vez en cuando.
Ese es justo el caso en el que una alarma con cámara y aviso al móvil cambia las cosas: el dueño sabe al instante si alguien ha entrado, la CRA lo comprueba por vídeo y avisa a la Policía, y no hay que esperar a que el vecino se dé cuenta semanas después. En la villa protegemos también farmacias, bares, tiendas y oficinas, y las casas de la zona nueva donde viven familias jóvenes que trabajan en Ourense y pasan el día fuera.
Alarmas en Ribadavia
Ribadavia es la capital del Ribeiro: casco histórico con castillo y barrio xudeo, bodegas por todo el municipio, termas de Prexigueiro junto al Avia y un calendario de fiestas, con la Feira do Viño y la Festa da Istoria, que llena la villa de visitantes. Junto a los pisos y casas del casco, en las parroquias de la ribera del Miño y del Avia hay viviendas con viñedo, casas de labranza rehabilitadas y alojamientos rurales, muchos de ellos habitados solo en temporada o en fin de semana.
Bodegas, tiendas de vino, restaurantes y alojamientos son negocios que guardan género de valor en lugares apartados, y por eso en Ribadavia instalamos sobre todo alarmas para negocio con detector exterior, cámara en el acceso y botón SOS, además de alarmas para las casas de las parroquias que se quedan vacías entre vendimia y vendimia. La estación de tren y la cercanía de la A-52 hacen que la villa sea lugar de paso, y eso también cuenta a la hora de proteger un local.
Alarmas en Barbadás
Barbadás es el municipio que más ha crecido de la provincia y, en la práctica, un barrio más de Ourense: A Valenzá se ha llenado de bloques de pisos, urbanizaciones de adosados y chalets con jardín, colegios y supermercados, y en Piñor, Bentraces o Sobrado do Bispo conviven casas de aldea con viviendas unifamiliares nuevas. Aquí viven familias jóvenes que trabajan en la capital, con dos coches, garaje comunitario y horarios en los que la casa se queda vacía de ocho de la mañana a seis de la tarde.
En A Valenzá instalamos sobre todo alarma para piso en bloque reciente, con detectores en la entrada y el salón, y alarma para adosado, con sensor de exterior en el jardín y cámara en el acceso. El técnico que atiende Ourense capital es el mismo que atiende Barbadás, así que la instalación se hace en 24-48 h, y el comercial de la zona conoce las urbanizaciones y sus puntos débiles: garajes con puerta lenta, trasteros y patios traseros que dan a fincas sin cerrar.
Alarmas en San Cibrao das Viñas
San Cibrao das Viñas es el polígono industrial de Ourense: el parque empresarial de San Cibrao, el polígono de Barreiros y el Parque Tecnolóxico de Galicia concentran cientos de naves de logística, talleres, almacenes, concesionarios, empresas de alimentación y oficinas, además de bares y gasolineras que dan servicio a todo ese movimiento. Y el municipio tiene también su parte residencial, con chalets y casas de aldea en las parroquias que rodean el polígono, donde viven muchos de los que trabajan en él.
Para una nave, el riesgo es la noche y el fin de semana: recintos grandes, muelles de carga, mercancía y herramientas dentro y nadie alrededor. Instalamos alarma para nave con detectores de gran alcance y cámara, detector exterior en los accesos, botón SOS para el turno de tarde y verificación por vídeo desde la CRA, que avisa a la Policía sin que el encargado tenga que ir a ver qué pasa a las cuatro de la mañana. Para las oficinas del parque tecnológico, el kit básico con app suele bastar.
Alarmas en O Pereiro de Aguiar
O Pereiro de Aguiar es, junto con Barbadás y San Cibrao, el área residencial de Ourense: un municipio de parroquias donde en las últimas décadas se han levantado cientos de chalets y casas unifamiliares con finca, muchas de ellas en urbanizaciones abiertas, sin conserje ni vecinos pegados, en la carretera que sube hacia Trives y alrededor del embalse de Cachamuíña. Son viviendas de familias que trabajan en la ciudad y pasan el día fuera, con jardín, garaje y a menudo una parcela que da al monte o a una pista sin salida.
El chalet de O Pereiro es el perfil clásico de alarma con detector exterior: sensores en el perímetro y en las puertas de la planta baja, cámara en el acceso y central con batería y 4G, porque en algunas parroquias la luz y la fibra fallan más de lo que debieran. Si la familia se va de vacaciones o si la casa es de fin de semana, la app avisa de cualquier movimiento y la CRA verifica y actúa antes de que nadie tenga que acercarse a mirar.
Alarmas en A Rúa
A Rúa de Valdeorras se asienta a orillas del Sil, junto al embalse de San Martiño, con el tren y la N-120 que la unen a O Barco y a Ponferrada. Es una villa de pisos en el centro, casas con viñedo de godello en las laderas y un número muy alto de viviendas de emigrantes que solo se ocupan en verano y en Navidad. Muchas están en aldeas pequeñas donde en invierno quedan tres o cuatro vecinos, y esa soledad es la mayor debilidad de la casa.
En A Rúa la alarma es sobre todo para la casa cerrada: la central avisa al móvil del propietario allá donde esté, la CRA verifica por vídeo si hay alguien dentro y avisa a la Policía, y la batería y el 4G mantienen la conexión durante los cortes de luz y en las aldeas sin fibra. Para las bodegas, los almacenes y los negocios del centro de la villa, el mismo sistema con botón SOS y cámara en el acceso.
Alarmas en Castro Caldelas
Castro Caldelas es la puerta de la Ribeira Sacra ourensana: un pueblo de piedra alrededor del castillo, con vistas al cañón del Sil, casas rurales, restaurantes y una población que se multiplica en verano, en la Festa dos Fachós de enero y los fines de semana de turismo. Fuera de esas fechas, buena parte de las casas del casco y de las aldeas de la Terra de Caldelas se quedan vacías, muchas a horas de sus propietarios, que viven en Ourense, en Vigo o fuera de Galicia.
En Castro Caldelas trabajamos con casas rurales y alojamientos que guardan mobiliario y equipamiento de valor en épocas sin huéspedes, con viviendas de segunda residencia que se abren cuatro veces al año y con los negocios del pueblo. Como aquí la cobertura de fibra no está garantizada en todas las aldeas y los cortes de luz en invierno son habituales, el 4G y la batería de respaldo son imprescindibles, y el técnico comprueba la señal en la visita.
Alarmas en Maceda
Maceda es una villa de la comarca de Allariz-Maceda, al pie de la Serra de San Mamede, con un castillo convertido en hotel, un casco urbano de pisos y casas de dos plantas y un buen número de parroquias donde las casas de labranza se han rehabilitado como vivienda de verano o de fin de semana. A media hora de Ourense, cada vez más familias viven aquí y trabajan en la capital, y otras conservan la casa de los abuelos y la abren en agosto y en las fiestas.
Instalamos alarma en las casas del casco y en las de las aldeas, con especial atención a las viviendas que se quedan vacías meses seguidos, y en los negocios de la villa: tiendas, farmacias, bares y almacenes. Los detectores con cámara permiten al propietario comprobar desde el móvil que todo está en orden, y la CRA de Segurma verifica cualquier salto antes de avisar a la Policía, también cuando la casa está a kilómetros del vecino más cercano.