Alarmas en el Centro de Melilla
El Centro de Melilla es el barrio donde más se buscan alarmas para piso: edificios modernistas de la calle Ejército Español, la avenida Juan Carlos I, la calle General Marina o la plaza de las Culturas, con viviendas de techos altos, balcones a la calle y patios de luces por los que un primero o un entresuelo resulta accesible. En muchos portales conviven pisos con despachos de abogados, consultas, academias y oficinas que se quedan vacías por la tarde y el fin de semana, y eso hace que el portal esté abierto más horas de las que a los vecinos les gustaría. El kit para un piso del Ensanche empieza por un detector con cámara en el recibidor y otro en el salón, y se completa con contactos en los balcones accesibles.
El comercio del centro tiene su propio perfil: joyerías, tiendas de electrónica, perfumerías, ópticas, farmacias, cafeterías del Triángulo de Oro y restaurantes alrededor del parque Hernández y el teatro Kursaal. Cierran tarde, manejan efectivo y en agosto muchos bajan la persiana quince días. Segurma instala en estos locales detectores con cámara en tienda y almacén, sirena visible desde la calle y botón SOS para quien cierra solo, con verificación desde la CRA y aviso a la Policía en segundos. Un comercial de Melilla hace el estudio en el propio local sin compromiso y deja el presupuesto por escrito.
Alarmas en Melilla la Vieja
Melilla la Vieja, el Pueblo para los melillenses, es la ciudadela amurallada sobre la roca, con sus recintos fortificados, la puerta de Santiago, las cuevas del Conventico y la ensenada de los Galápagos a sus pies. En los últimos años muchas de sus casas antiguas se han rehabilitado como vivienda habitual, alojamiento turístico o segunda residencia de familias que viven en la Península y vuelven en Semana Santa y verano. Son casas de muros gruesos, escaleras interiores, azoteas con vistas al puerto y ventanas a callejones estrechos por los que pasa poca gente de noche, sobre todo fuera de la temporada turística.
Para una vivienda del Pueblo el estudio se centra en los accesos: la puerta principal, las ventanas bajas que dan a callejones y la azotea, que en muchos casos comunica con las de al lado. Un detector con cámara en la entrada y otro en la planta de arriba, más contactos en las ventanas más expuestas, cubren la casa entera, y la app permite ver desde Málaga o Madrid que todo sigue cerrado. Si se trata de un apartamento turístico, la alarma se arma y desarma por app entre huéspedes sin depender de nadie in situ, y si es una casa vacía a la espera de reforma, funciona como alarma antiokupas con aviso verificado a la Policía.
Alarmas en el Barrio del Real
El Barrio del Real es uno de los más grandes y populares de Melilla: bloques de vecinos de tres a seis plantas construidos en distintas décadas, casas de dos alturas con patio, el mercado del Real, colegios, bares de barrio y un comercio de proximidad muy vivo (carnicerías, fruterías, bazares, tiendas de telefonía, peluquerías). Es un barrio de familias que llevan toda la vida y de otras que llegan por trabajo y alquilan; en los bloques antiguos el portal se queda abierto con facilidad y los primeros pisos tienen ventanas a las que se llega desde el patio de manzana o desde el techo de un local.
En un piso del Real la alarma se plantea con detector con cámara en la entrada y en la estancia con acceso al patio, y contacto magnético en la ventana más expuesta. En una casa de dos plantas se añade un detector en la planta alta, porque la azotea es el punto por el que se cuela quien no quiere ser visto desde la calle. Para el pequeño comercio del barrio, que suele tener persiana metálica y trastienda, Segurma propone detector en tienda y almacén, sirena y botón SOS, con la CRA verificando por vídeo cualquier salto antes de avisar a la Policía. Instalación en 24-48 horas por técnicos que conocen el barrio.
Alarmas en el Barrio de la Victoria
El Barrio de la Victoria, Virgen de la Victoria en su nombre completo, es una zona residencial consolidada de bloques de vecinos con comercio en los bajos, viviendas de protección de distintas promociones y casas bajas en las calles más antiguas. Es un barrio tranquilo, de vecinos que se conocen, pero con el mismo problema que el resto de la ciudad: pisos que se quedan cerrados cuando la familia pasa el verano en la Península, cuando el titular se marcha de maniobras o de comisión de servicio, o cuando el propietario vive fuera y solo viene de vez en cuando a revisar la vivienda.
La alarma Segurma para un piso de la Victoria suele resolverse con dos detectores con cámara y la central con comunicación 4G y batería, suficiente para cubrir entrada y salón y para que la CRA vea lo que ocurre si salta. En los bajos comerciales (bares, tiendas de alimentación, farmacias, locutorios) se añade sirena exterior y detector en almacén. Todo se gestiona desde la app, de modo que un propietario que viva en Granada o Madrid recibe el aviso en el móvil y ve las imágenes del salto en el momento. El comercial de la zona se acerca a tu casa, mira los accesos reales y te deja el presupuesto por escrito sin compromiso.
Alarmas en Cabrerizas
Cabrerizas, con sus dos zonas, Altas y Bajas, ocupa la parte alta de Melilla junto al fuerte de Cabrerizas Altas, hacia el paso fronterizo de Farhana. Es un barrio de casas de una y dos plantas con patio y azotea, calles estrechas y empinadas, viviendas ampliadas por sus propios dueños con el paso de los años y pequeños comercios que abastecen al barrio. Muchas casas comparten medianeras y azoteas, de modo que el acceso más fácil no siempre es la puerta de la calle sino el patio trasero o la cubierta, y en algunas calles la iluminación nocturna es escasa.
Por eso, en Cabrerizas el estudio de Segurma mira sobre todo los accesos secundarios: contacto magnético en la puerta del patio, detector con cámara en el pasillo que une planta baja y planta alta y, cuando la familia pasa temporadas fuera, detector exterior en la azotea. La central lleva batería y 4G de respaldo, algo importante en una zona alta donde los cortes de luz se notan, y el técnico comprueba en el propio estudio que la cobertura móvil es estable en el punto donde va la central. Aviso verificado a la Policía en segundos, app para toda la familia y un comercial de Melilla que conoce el barrio y sus calles.
Alarmas en Reina Regente
Reina Regente toma su nombre del fuerte que corona la zona y es hoy un barrio residencial de bloques de vecinos, promociones de vivienda protegida y casas bajas, con colegios, parques y comercio de barrio. Es una zona de familias jóvenes y de funcionarios y militares destinados en Melilla que alquilan piso durante dos o tres años y que, por su trabajo, pasan semanas fuera: cursos en la Península, maniobras, guardias largas. Los bloques más recientes tienen garaje comunitario y trasteros, dos puntos por los que se entra sin ser visto si la puerta del garaje se queda abierta un rato.
Para un piso de Reina Regente, el kit básico de Segurma con dos detectores con cámara y central 4G cubre entrada y salón, y se amplía con un detector en el trastero o en el garaje cuando allí se guarda la moto, la bici o herramienta. Puede contratar la alarma tanto el inquilino que vive en el piso como el propietario que reside fuera y quiere proteger la vivienda entre un inquilino y otro, cuando queda vacía y es más vulnerable a la okupación. En ambos casos la CRA verifica por vídeo y avisa a la Policía, y el comercial de Melilla se encarga del estudio, de la instalación en 24-48 horas y del seguimiento posterior.
Alarmas en el Hipódromo
El Barrio del Hipódromo se extiende por el sur de la ciudad, hacia el aeropuerto de Melilla y la playa del Hipódromo. Combina bloques de vivienda protegida, casas unifamiliares con patio, promociones más recientes y locales de barrio, con la particularidad de que muchas viviendas dan a descampados, a la zona aeroportuaria o a calles de paso hacia la frontera, con menos vecinos pendientes de lo que ocurre que en el centro. Es una zona donde las familias suelen tener coche y garaje, y donde el patio trasero o el porche son accesos tan importantes como la puerta principal.
Segurma plantea en el Hipódromo un kit con detector con cámara en el acceso principal y en la estancia que da al patio o al porche, contacto magnético en la puerta del garaje y, en las casas más aisladas, detector exterior con cámara para recibir aviso antes de que nadie toque la puerta. La central se comunica por 4G y tiene batería, así que un corte de luz o un cable cortado no la dejan muda. Si la familia pasa el verano en la Península o el titular está de maniobras, la app permite ver la casa y armar y desarmar desde cualquier sitio, con la CRA verificando cada salto antes de avisar a la Policía.
Alarmas en el Tesorillo
El Tesorillo y el vecino Barrio Hebreo forman una zona densa y muy vivida al sur del centro: bloques de vecinos de varias plantas, casas de dos alturas con azotea, calles con comercio en los bajos (alimentación, telefonía, ropa, cafeterías), talleres mecánicos y almacenes que trabajan de cara al tráfico con la frontera. Hay muchos pisos en alquiler y mucha rotación de vecinos, portales que no siempre cierran bien y azoteas comunicadas entre edificios, tres factores que conviene tener en cuenta al decidir dónde va cada detector.
En un piso del Tesorillo la alarma Segurma se instala con detector con cámara en el recibidor y en la habitación con acceso a la terraza o a la azotea, y contacto magnético en la puerta principal, de modo que la CRA vea desde el primer segundo si quien ha entrado es un intruso. Para talleres y almacenes, que guardan herramienta y mercancía y pasan cerrados el fin de semana, se añaden detector en la zona de trabajo, sirena exterior y botón SOS. Todo con aviso verificado a la Policía, batería y 4G de respaldo, cuota de 24,90 € al mes el primer año e instalación a 0 € por técnicos de la zona.
Alarmas en el Barrio del Príncipe
El Barrio del Príncipe, Príncipe de Asturias en su nombre oficial, es la zona más densa de Melilla y la más próxima al paso fronterizo de Beni Enzar, junto a Cañada de Hidum y el polígono residencial La Paz. Viviendas de dos, tres y cuatro plantas levantadas por sus propios dueños, calles estrechas, comercios pequeños en cada esquina, mucha gente en la calle a cualquier hora y un tráfico constante de personas y mercancía hacia la frontera. Aquí las casas suelen tener la tienda o el almacén familiar en la planta baja y las viviendas encima, con una sola puerta para todo.
Ese perfil de casa-negocio es el que mejor aprovecha una alarma Segurma bien planteada: detector con cámara en el local de la planta baja, otro en el acceso a las viviendas y contacto en la puerta común, con sirena que se oye en toda la calle. La verificación por vídeo desde la CRA es especialmente útil en un barrio con tanto movimiento, porque la central distingue a un vecino de un intruso antes de avisar a la Policía y no se generan falsas alarmas. La comunicación 4G y la batería mantienen la alarma activa aunque se vaya la luz, y el comercial de Segurma se desplaza al barrio para hacer el estudio gratis y explicar el kit en la propia casa.
Alarmas en el Barrio Industrial
El Barrio Industrial se sitúa entre el centro, el cauce del Río de Oro y el puerto de Melilla, y mezcla bloques de vecinos con almacenes, concesionarios, talleres, empresas de transporte y consignatarias que trabajan con los ferris de Málaga, Almería y Motril. Es una zona con mucho tráfico de día y muy tranquila de noche y en fin de semana, cuando las naves y los almacenes se quedan sin nadie y la única vigilancia es la del vecino de enfrente. Los pisos de la zona son a menudo de trabajadores del puerto o de familias que viajan mucho a la Península.
Para almacenes, talleres y oficinas del Industrial, Segurma instala detectores con cámara en los accesos y en la zona de mercancía, contactos en puertas de carga y sirena exterior, con verificación por vídeo y audio desde la CRA y aviso a la Policía en segundos si el salto es real. Para los pisos, el kit básico con dos detectores y app es suficiente en la mayoría de los casos. En ambos, la instalación se hace en 24-48 horas, con equipo a 0 € y una cuota de 24,90 € al mes durante el primer año, y el comercial de Melilla sigue siendo tu contacto después para ampliar el kit o resolver dudas.
Alarmas en el polígono SEPES
El polígono industrial SEPES concentra buena parte de las naves de Melilla: almacenes de distribución de alimentación y bebidas, empresas de importación, materiales de construcción, talleres de vehículos, empresas de reformas, imprentas y pequeñas industrias que abastecen a la ciudad. Son naves con puerta de carga, oficina en altillo y, muchas veces, mercancía de valor a la vista, en calles que de noche y en fin de semana se quedan completamente vacías. El riesgo no es solo el robo: también el incendio de un almacén cerrado o el daño en un vehículo aparcado en el patio.
La alarma Segurma para una nave del polígono combina detectores con cámara en la zona de almacén y en la oficina, contacto en la puerta de carga y en la de personal, sirena exterior y, si el negocio lo necesita, detector de humo conectado a la CRA y detector exterior para el patio de maniobras. La verificación por vídeo permite que la central vea si alguien está dentro y avise a la Policía sin falsas alarmas por un gato o un cartel que se mueve con el viento. La batería y la comunicación 4G mantienen la protección aunque un corte de suministro afecte al polígono. Estudio y presupuesto gratis en la propia nave.
Alarmas en Los Pinares y Rostrogordo
Los Pinares y Rostrogordo, en el norte de Melilla junto al parque forestal, el fuerte de Rostrogordo y la playa de Horcas Coloradas, reúnen los chalets, adosados y urbanizaciones con parcela más buscados de la ciudad, además de bloques nuevos con piscina y garaje. Son viviendas con jardín, varias fachadas y accesos por el garaje, la terraza o el porche, muchas rodeadas de zonas verdes donde de noche no pasa nadie. Sus propietarios suelen ser familias con hijos, profesionales y militares de graduación que pasan temporadas largas fuera, y algunos chalets son segunda residencia de melillenses que viven en la Península.
En un chalet de Los Pinares la alarma Segurma va más allá del kit básico: detectores con cámara en las estancias principales, contactos en puertas y ventanas accesibles desde el jardín, detector exterior con cámara para recibir aviso cuando alguien entra en la parcela y sirena exterior visible. Con la app se comprueba la casa desde la Península o desde el trabajo, y cualquier salto lo verifica la CRA por vídeo y audio antes de avisar a la Policía. Las urbanizaciones con garaje comunitario se benefician además de un detector en el trastero, donde suelen guardarse bicicletas y material que desaparece con demasiada facilidad.
Alarmas en Alfonso XIII
El Barrio de Alfonso XIII y su carretera dan nombre a la zona donde se encuentra el campus de la Universidad de Granada en Melilla, con las facultades y los pisos de estudiantes que las rodean, además de bloques de vecinos, casas bajas y comercio de barrio. Es una zona con dos ritmos: llena durante el curso y muy vacía en julio, agosto y Navidad, cuando los estudiantes vuelven a la Península y los pisos de alquiler se quedan cerrados varias semanas seguidas, con el portal abierto y todo el mundo sabiendo que dentro no hay nadie.
Para el propietario de un piso de estudiantes, la alarma Segurma resuelve dos problemas: el robo en verano y la okupación de un piso vacío entre curso y curso. El kit con dos detectores con cámara y app permite armarlo desde donde esté el dueño, ver las imágenes si salta y contar con la verificación de la CRA y el aviso a la Policía. Para las familias que viven en el barrio todo el año, el estudio previo mira accesos, ventanas a patios y puertas de garaje. En ambos casos, instalación en 24-48 horas por técnicos de la zona y un comercial de Melilla con nombre y apellidos como contacto directo.